Reseñas de Carlos Alcorta y Violeta Nicolás de Mis padres: Romeo y Julieta.

Mis padres: Romeo y Julieta en las recomendaciones poéticas de Carlos Alcorta en el Diario Montañés (20/12/2013).

carlos alcorta recomendaciones

Reseña de Violeta Nicolás en Culturamas (21/12/2013)

Mis padres: Romeo y Julieta

Pablo Fidalgo Lareo

Pre-textos. 2013.

Se trata de un poemario, que podría ser una especie de autobiografía en verso, si bien, no se explica en detalle la historia, esto forma parte de su encanto. Creo que es una escritura inclusiva con el lector, a quien implica y hace cómplice en aquello que dice, a base de interrogativas y otros giros, que no consiguen sino afianzar en quien lee, aquello que propone en sus palabras, alcanzando un momento de poesía muy grato; aunque también nos deja una sensación de desencanto, que quizás se hace leve al sentir que es compartida o común. Además hay un sentido estético, de lo bello en esa especie de desencanto o bohemia. Se puede entender como una especie de monólogo interior, de diálogo abierto, de carácter epistolar a veces, lo cual puede acrecentar la curiosidad del lector y, también el hecho de suspender las posibles respuestas, a sus preguntas e inquietudes dirigidas a quién, acrecienta el sentimiento de soledad a las profundidades.

El prólogo, en verso, nos introduce el contenido del libro, el cual ya intuimos que será autobiográfico, sincero de manera lírica y quizás con el consuelo o el descanso de la confesión, de contarlo a alguien callado y discreto como es el lector, de manifestar su historia integrada en unas circunstancias sociales y políticas concretas, para que otro se haga cargo o abandone.

Ciertas percepciones nos remiten a su experiencia y bagaje en el ámbito del teatro el cual puede influir en su forma de comunicar su mundo de manera lírica, recordamos su trayectoria con la compañía “La tristura”.

 Yo soy hijo del deseo cuando aún

no se toca con la palabra amor

Mis padres tienen que ensayar la libertad

y encuentran un faro al que encadenarse

para probar su fuerza y fracasar.

Mis padres al concebirme ya sabían

que tendrían que repetir esa escena muchas veces.

Observamos en su escritura proyección autobiográfica, quizá a veces ficcional o, simplemente de construcción poética, bella, ingeniosa y extrema, como es probablemente la poesía, un exceso en sí misma. En cualquier caso capta muy bien la atención del lector con su ritmo marcado.

Recientemente, Pablo, da un giro hacia lo performativo, con su proyecto personal actual titulado: O estado salvaxe. Espanha 1939, autobiográfico en el que implica a su abuela y tiene un ánimo historicista, que me recuerda al concepto introducido por Miguel de Unamuno de intrahistoria, esto es, la historia no oficial, de colectivos marginales, o aquella que no aparece en los periódicos, pero igualmente se implica o forma parte de la Historia oficial con mayúsculas. Pablo nos cuenta sobre su proyecto: “Es una performance creada después de muchas conversaciones con mi abuela. Ella es, además, la única actriz de la pieza. A través de imágenes en Super 8 grabadas por mi abuelo desde los años 50 hasta los 80, reescribiremos la historia de mi familia, y al mismo tiempo, la historia de Espanha desde la guerra civil hasta nuestros días. Es el testimonio de una mujer que ha pasado mucho tiempo en silencio y que tiene un gran deseo de hablar, mucho que aclarar, mucho que reparar. Es, sobre todo, un acto de amor lúcido y extremo, un ataque de romanticismo antes de quemar las naves. En una carta dirigida a sus nietas, mi abuela va tejiendo su biografía y cuestionándose todo su pasado, su presente y su futuro, en un ejercicio de honestidad brutal que arroja luz sobre lo que significa estar vivos hoy”.

Mis padres: Romeo y Julieta, llega como la voz de un viejo familiar que nos emociona y a quien nos parece escuchar frente a nosotros como un espectro al que es imposible reconfortar. Nos habla con fuerza y claridad, a veces divaga pero finalmente concluye cada poema -o fragmento discursivo- con algo decisivo, sin dudas, con una contundencia que hace creer en la poesía; en la poesía que reside en nuestra vida.

Guardo una memoria excesiva.

¿Pueden estas palabras parecerse

a mi primer llanto?

¿Pueden estas palabras haceros recordar

lo que mi presencia fue en aquella casa

antes de que empezara a levantarme?

sé lo que significa ser un buen hijo:

dar otro significado al verbo guardar.

Padres he entregado vuestra imagen

para saber si sois tan extraños como creo.

entregad vosotros mi imagen

para saber si soy tan extraño.

He pensado muchas veces en irme para siempre.

en tener otro gestos, otra cara, otro paisaje.

Y cada vez que deseo desaparecer pienso,

¿qué imagen mía entregareis para buscarme?

Mi primer llanto era ya una conclusión.

Finaliza el poemario con una imagen familiar, él en medio de sus padres que le cogen de la mano, acompañada de unos versos en los que se refiere a la fotografía:

Si ves la fotografía tengo la boca abierta

y ese gesto anticipa mi vida.

El gesto que estoy haciendo con el pie

todavía lo hago hoy.

Creo que nunca he aprendido a pisar bien.

Creo que nunca he aprendido a respirar bien.

(…)

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