A Carlos Oroza.

Publicado en el Faro de Vigo el 24 de Noviembre de 2015.

Nadie dijo las palabras como él. Nadie fue tanto el espíritu de una ciudad. No publicar durante años fue un gesto y una decisión radical, una apuesta por la presencia, por la actitud y por la verdad de vida, por una palabra que sólo podía vivir en el encuentro. A los catorce años le robé a mi tía Cabalum publicado por Ediciós do Castro. Era la primera vez que veía un libro con formato horizontal. Tenía catorce años y unos días después lo conocí. Para conocerlo no tuve que hablar con nadie, me senté a esperar en la Alameda y pasó. Siempre pasaba. Hablamos de la poesía que a él le gustaba, de Dylan Thomas, de Gerard Manley Hopkins, de Rimbaud y de Whitman. Después descubrí la entrevista memorable que se incluía en el libro Ocho poetas raros, un libro que debería ser de lectura obligatoria en todas las escuelas, un manual para la vida. Porque es de esa unión inseparable de vida y poesía de la que nos habla Carlos Oroza, de que siempre, siempre, hay posibilidad de elegir y decir no. En una de las últimas entrevistas, la que le concedió a Antonio Lucas, decía yo soy un salvaje contemplativo y lo que ahora tengo delante no me interesa en absoluto. Era salvaje en su relación con las personas, con la palabra, con la ciudad. Era incontenible, crítico, apasionado y devastador. Era contemplativo porque amaba el agua en las piedras, la lluvia, los líquenes, la oscuridad del bosque atlántico y el olor de las vacas. Para explicar su huída de Madrid decía que había venido al norte para buscar la luz, no el sol, la luz del Océano Atlántico. Repetía que la poesía no se elige, sino que te elige, y si te elige la sufres. Esas frases sólo las podía decir él, que llevaba escritas en su cara y en su cuerpo el dolor y el compromiso con la voz, con la contemplación, con la otra cara de la vida. Se ha empezado a escribir mucho sobre Carlos Oroza en estos días, pero su figura no admite muchos homenajes, acaso un larguísimo y silencioso paseo por Vigo. La vida de Oroza ha sido una experiencia compartida y única del espacio, de los paisajes y de la palabra. De pocos escritores se puede decir realmente que dejan un vacío, pero en este caso queda un vacío físico. Carlos Oroza y su compañera Elena pasaron varios años, durante los años setenta, en la casa de Uxío Novoneyra en el Courel. Novoneyra y Oroza juntos y en un diálogo infinito, representan lo mejor de la poesía escrita en Galicia en la segunda mitad del siglo veinte. Su muerte también nos hace recordar que existe más de una historia de la cultura gallega y española. Siempre pasaba y siempre desaparecía. Nos deja, además de la poesía, una vida llena de gestos. Todo Carlos Oroza está aún por escribir.
Göteborg, 22 de noviembre de 2015

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Tres Poemas Dramáticos. Ed. Liliputienses.

Tres poemas dramáticos

Con PRÓLOGO DE:

Martín Rodríguez-Gaona. LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES
PERO LA NARRAN LOS VENCIDOS.

“(…) Tres poemas dramáticos de Pablo Fidalgo Lareo explora los límites de los géneros, apostando por una poesía antipoética y una dramaturgia ritual. Ruptura pero no experimentalismo, poesía con lenguaje denotativo y teatro en el que la acción dramática está en el lenguaje. En ningún momento el autor se posiciona explícitamente con respecto a una ideología, expandiendo y complejizando los registros de la poesía social, particularmente estrechos en España. La carga poética prima, ante todo, por su incesante formulación de preguntas y este énfasis en un radicalismo moral hace más conmovedora y artísticamente efectiva a las obras. En su conjunto, la escritura de Pablo Fidalgo Lareo está cercana a proyectos como los de Cernuda y Gil de Biedma, también poetas dramáticos. Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta de Tres poemas dramáticos está en su inclinación por la palabra común, por un lenguaje que sacrifica el esplendor en aras de establecer una genealogía. De este modo, el lenguaje se muestra deliberadamente prosaico, plano, sin siquiera apelar al ingenio, al feísmo o a lo lúdico, recursos propios de la antipoesía. Esta aproximación supone otra manera de llevar la palabra hasta sus límites, no por la vía de la saturación barroca del sentido o la transmutación de la iluminación, sino extenuando lo discursivo hasta revelar un secreto: lo inconfesable. El trauma fundacional, entonces, supondría definir una posición en la confrontación inmemorial entre las dos Españas (…)
(…) Este proyecto está en sintonía con fenómenos contemporáneos como la Slam Poetry y autores como Angelica Liddell, y tiene antecedentes en poetas performativos como David Antin y John Giorno. Pero sus bases se remontan a la obra de cumbres de la dramaturgia moderna como Eliot (la voz coral alegórica), Brecht (la desnaturalización como recurso político) o Pirandello (lo metateatral). Lecciones que se aprecian en el empleo de un plano simbólico y de referencias cultas (citas de Pessoa y Pound, entre otros) y que complementan y añaden niveles a los soliloquios de sus personajes. Por lo tanto, en Pablo Fidalgo Lareo, todo un bagaje de referencias y recursos apoya su propuesta, en un inusual impulso de pensamiento y sentimiento canalizado para analizar la intimidad (…)”.
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Con PRÓLOGO DE:

Eduardo Pérez-Rasilla. NOSOTROS NACIMOS EN UNA ÉPOCA SIN NOMBRE.

“(…) El presente y el pasado se reúnen sobre el escenario como aspectos inseparables de una realidad sangrante, como una herida no restañada, como una memoria encarnada en el cuerpo. “Es como si los vivos nos acercásemos a los muertos”, se dice en Solo hay una vida y en ella quiero tener tiempo de construirme y destruirme. “La vida de un hombre solo tiene sentido inscrita en el tiempo, /Pensando que hubo otros antes y que habrá otros después”, se asevera en Habrás de ir a la guerra que empieza hoy. El cuerpo y la memoria. La necesidad de vivir la vida de los demás. Para algunos, el elemento esencial de la tragedia griega sería el reconocimiento, la anagnórisis aristotélica. La identidad destruida por la muerte, por la guerra, por el exilio, por el imposible retorno y el irreparable daño del olvido necesita volver a ocupar un lugar, que insistentemente reclaman las voces que se escuchan a lo largo de estos Tres poemas dramáticos. Se
reivindican los nombres entendidos como una forma de dignidad y de reconocimiento por los otros (…)”.
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Con PRÓLOGO DE:

Álvaro Valverde. UN ARTE DE VIVIR.

“(…) Monólogos que son diálogos, en los que el lector o espectador no puede evitar sentirse arte y parte, protagonista de los hechos que se narran. Sí, porque el componente narrativo -el contar- es también esencial aquí. Las piezas de Fidalgo son testimoniales y, diría más, testamentarias. Dan cuenta de lo que le sucede a él o a los suyos (eso que, no sin ambigüedad, denominaría, familia, esa “enfermedad imposible de extirpar”, otra de las claves de este empeño) y quieren perpetuarse en el tiempo (la memoria es otro motivo recurrente), para que no se olviden. Fidalgo pone voz a personas que han existido o existen, pero que no siempre pudieron verbalizar por sí mismas lo que sentían o recordaban.(…)
Lo autobiográfico es aquí ley, algo que también contribuye a afianzar ese grado de autenticidad que señalo. Lo mismo que el modelo poético, digamos, adoptado: el del monólogo (acaso sea pertinente añadir “dramático”), aunque, oh paradoja, no deje de ser un diálogo: el que el autor establece, quiérase o no, con el lector o escuchante. Sí, porque los otros, la vida de los otros, lo que otros piensan o sienten o celebran o sufren es inseparable de estos dilatados, lentos versículos de talante humanista, de hondo sentido moral, solidaria y humana por los cuatro costados (social la llamarán algunos), que atiende, sobre todo, a la dignidad de mujeres y hombres. A su libertad. Que observa lo que les pasa, lo que nos pasa, lo que a él le pasa, sin olvidar el amor, la guerra, el dolor y, cómo no, la muerte: “Mi objetivo es ganarme mi muerte”, leemos. Lo real. La realidad que nos alegra y que nos atormenta. En ese sentido, que nadie venga buscando
en estas páginas lindezas liricoides, verbosidades enojosas y melifluas vaguedades de esas que algunos confunden con la pobre poesía. La vida, para Fidalgo, es algo sagrado. Y a “lo sagrado” remite en numerosas ocasiones desde un mundo sin dios.(…)”
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Reseña Habrás de ir a la guerra…por Camila Phillipps-Treby

Publicado por Camila Phillipps-Treby*

en O Galiñeiro, blog de teatro de Praza Pública

O teatro documento supón un encontro, enfrontamento, limbo entre dous tempos, dálle volume ó silencio, é unha cita pendente.
Fai tan só uns meses asistíamos ó festival Escenas do cambio en Santiago de Compostela, evento no que os espectáculos relacionábanse por seren desta mesma tipoloxía, Pablo Fidalgo o respectivo comisario, obséquianos agora cunha demostración, enche de poesía o pasado da súa orixe ó outro lado da fronteira no ciclo Mostra España 2015 en Lisboa.
Na especulación indescifrable da realidade e a ficción que tinxe o pasado, o director, como el mesmo di ó comezo do espectáculo, quere encargarse da páxina en branco de Giordano Lareo Mallo, protagonista desta historia.
A partires dun libro sobre origami dun vello familiar nacen as conexións entre pasado e presente: Arxentina, Sevilla, España… Países e persoas que se relacionan como as raíces das árbores baixo a terra para facerse máis forte e resistir así o vento, as raíces das orixes.

Giordano Lareo Mallo (Cláudio da Silva) é un exiliado da Guerra Civil que, recuperado do esquecemento polo autor, nos dedica a súa noite lembrando a loita que outros queren esquecer.
Viaxamos a través do ardor nostálxico do exiliado e toda a amargura que a palabra supón, vive en tempo pasado e en terra que nunca será súa, a historia esquécese del mentres tentaba reconstruíla.
Na súa maxistral performance fálanos de forma directa e clara, hai algo no seu ollar que vai máis aló, móvese como un animal e míranos dunha forma que fai ficar coa dúbida se o enfrontamento é co pasado ou con nós. Establécese unha relación de inferioridade co público que el mesmo expresa: “Ustedes son las moscas al otro lado del cristal, las que chocan contra él una y otra vez, las que nunca vivieron ni vivirán nada”. A súa experiencia, dor e rancor sitúano noutro nivel e non podemos facer máis que ficar en silencio cun nó na gorxa.
É unha pantasma que vén facer xustiza polo pasado a través da memoria, presentándonos o paradoxo: “La repetición es una forma extraña de no perder la memoria.” Mais, non é que pola falta de memoria non paramos de repetir os mesmos erros?

O ton conversacional do performer crea a intimidade necesaria que o espectáculo poético necesita. O texto navega en tópicos como a educación e a diferenza e defensa de ideas. “¿Cómo hubiéramos educado a los hijos de nuestros enemigos para que pensaran como nosotros?” Se a defensa dunha idea non acaba con que se impoña senón con que prevaleza entón, qué significa realmente vencer? “Creía que el futuro de España era la educación”. En tempos como hoxe escoitar esas verbas de tempos pasados fainos sentir ridículos, outra vez no mesmo sitio, mais esta vez sen saber moi ben onde ir.
O escenario compón un espazo liminar como o que queda entre o cristal para separar as moscas.
O espazo é enchido por pequenas paxariñas de papel que Giordano se dedicou a facer nos seus últimos tempos e para cando a peza remata o escenario semella un cemiterio de almas brancas, de compañeiras, sobre o cal o protagonista danza ritmos tribais, liberado do tempo e o espazo unha vez chegada a súa morte.
Todo se percorre e sustenta a través da metáfora das paxariñas que serviron para atopar e coñecer ó personaxe. Giordano di que cando alguén agasalla unha paxariña o que realmente agasalla é tempo, como o tempo que el e os seus compañeiros agasallaron ós que viñan despois deles loitando polas ideas que crían. Acto de heroísmo que se dobrou na historia escura de España como se dobran as paxariñas. “Ya se dieron cuenta de que no volveremos a ningún tema, de que estaremos siempre doblando y desdoblando”.
O espectáculo remata co intérprete amosándonos quen é na realidade ou quizá mellor sería dicir: outra parte del, outro recuncho da súa memoria, dos seus pais refuxiados da guerra de Angola anos atrás, do seu eu pequeno, de todas as voces silenciadas.
Unha testemuña que chega a uns niveis de conexións que impresiona, como pasaba con Acceso de Pablo Larraín. A liña entre personaxe e performer tórnase cada vez máis fina, como a que separa dous tempos que son imposibles de vivir o un sen o outro.
‘’No creo en la justicia pero creo en la memoria’’.

Fotografías: Marta Pina.

*(Camila Phillipps-Treby é alumna da especialidade de Dirección escénica e dramaturxia na ESAD de Galicia. Coordinación e supervisión de Afonso Becerra de Becerreá.)

Habrás de ir a la guerra que empieza hoy

“A mi querido hermano Manolo, con la añoranza de los años y la distancia”.
Esta dedicatoria en un manual de origami titulado Papirozoo que Pablo Fidalgo Lareo encuentra en una estantería de su casa es el inicio de Habrás de ir a la guerra…El inicio de un proceso de reconstrucción de la historia de su familia y de España. El inicio del encuentro con la figura fascinante de su tío abuelo Giordano Lareo: encarcelado durante la guerra civil, exiliado tras escapar in extremis de la ejecución y también profesor, traductor, tesorero de la república en el exilio, representante de Nestlé en la Patagonia, inventor de un sofá-cama y autor del primer manual de papiroflexia de Argentina. En esta pieza, que es al mismo tiempo un encuentro y un baile final, se dará vida a Giordano Lareo. Argentina, la tierra del exilio, será el lugar donde prepararnos para la guerra, donde poner a salvo las ideas, donde educar la mirada para un paisaje infinito que nos acompañará hasta el final.

Habrás de ir a la guerra que empieza hoy

© Marta Pina

FICHA ARTÍSTICA

Dirección y texto Pablo Fidalgo Lareo
Interpretación Cláudio da Silva
Diseño de luz Jose Álvaro Correia
Espacio sonoro Coolgate (aka João Galante) Piano Ásia Rosa
Técnico Nuno Figueira
Apoyo artístico y asistente de producción Amalia Area
Producción y difusión Carla Nobre Sousa/Materiais Diversos
Co-producción Teatro Municipal Maria Matos (Lisboa), Festival TNT (Terrassa), Festival BAD (Bilbao), Festival de Otoño a Primavera (Madrid)
Con el apoyo de Espaço Alkantara (Lisboa), Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO)
Presentado en Portugal con el apoyo de Mostra Espanha 2015

AGENDA

2015

TNT, Terrassa (estreno) – 1 Octubre
Teatro Rivoli, Porto – 3 Octubre
Teatro Municipal Maria Matos, Lisboa – 7 – 10 Octubre
Teatro Académico Gil Vicente, Coimbra – 14 Octubre
Festival Verão Azul, Lagos – 23 Octubre
Festival BAD, Bilbao – 26 Octubre

Reseña de Autobiografía de mi generación. Martín López-Vega.

Publicado por Martín López-Vega en su blog Rima Interna

el 25/05/2015

Pablo Fidalgo: Memoria personal, memoria colectiva.

Desde su doble dedicación a la poesía y el teatro -no sabe uno muy bien en qué orden, aunque sí que es una convivencia que enriquece ambos aspectos de su tarea creativa- Pablo Fidalgo (Vigo, 1984) va construyendo, a toda máquina, una de las trayectorias literarias más interesantes de la última generación. El libro que ahora nos ocupa, Autobiografía de mi generación (Fundación Marco) será difícil de conseguir para la mayoría, pero el esfuerzo merece la pena. Lo que tenemos aquí no es sólo un libro de Fidalgo; hay bastante más, pues el volumen incluye textos largos de Olga Novo, Cláudia Dias, Eduardo Pérez-Rasilla o Miguel Boneville, entre otros.

El texto de Pablo Fidalgo es una obra de teatro, titulada O estado salvaxe, que tal como aparece aquí puede leerse también como si fuera un poema. La obra consta de dos partes: una primera en la que Fidalgo se mete en la piel de su abuelo tomando como excusa unas películas caseras, y la segunda, un monólogo puesto en boca de la abuela del autor. En escena, Fidalgo recita la primera parte y la abuela misma la segunda. En otra obra que también se incluye en este volumen, ¿Qué hacen a esta hora los coroneles? refiere la experiencia vital del propio Fidalgo, y bien puede leerse como complemento o expansión de buena parte de su obra en verso. Lo mismo ocurre con Persona non grata.

La confrontación entre la experiencia de ambos abuelos es especialmente interesante por cuanto Fidalgo toma deliberadamente partido por la figura de su abuela. Fidalgo presta especial atención a la figura femenina y de algún modo se identifica más (o busca identificarse más) con sus padecimientos. Fidalgo afirma haber construido la pieza después de largas conversaciones con su abuela, así que no es de extrañar que esa sea la perspectiva. Entre los textos que acompañan el volumen hubiera sido interesante incluir la transcripción de las opiniones de la abuela sobre la obra, qué piensa sobre cómo lo que se supone que es su experiencia acaba representada por ella, pero escrita por su nieto.

Lo más interesante de los textos de Fidalgo es cómo se reconstruye la memoria familiar, con una cierta voluntad no sé si de ajustar cuentas, pero sí de repartir responsabilidades. El estilo es el mismo que conocemos de la poesía de Pablo Fidalgo: desbordado como un largo monólogo más interesado en no dejar un meandro de su discurso sin explorar que de darle forma cerrada. A veces peca de explicar demasiado su propia experiencia hasta el más mínimo detalle insignificante (“Estoy agotado de haber hecho este trabajo”, comienza diciendo el prólogo, como si uno esperase otra cosa) y en general da la sensación de que un buen trabajo de poda hubiera mejorado algunas partes del texto. El ansia de Pablo Fidalgo por comunicarlo todo choca a veces con la resistencia del espectador o el lector a saberlo todo: no todo es interesante sólo por ser verdad. Sin embargo, este es el estilo de Pablo Fidalgo, y el resultado es casi siempre revelador e iluminador, y merece la pena tomarlo con todo, tal cual es.

Todos los textos que acompañan a sus obras son sin duda interesantes, pero merece la pena destacar el ensayo de Olga Novo titulado “Intrahistoria del amor” y que merecería edición exenta y que resulta un texto revelador no sólo para profundizar en los textos de Fidalgo sino en la propia obra de la poeta gallega. Comienza con una “Intrahistoria de los míos”, que es un repaso a su propia biografía y a la de su familia, antes de pasar a la obra de Fidalgo.

Un libro, en definitiva, interesantísimo desde todos sus ángulos, piedra miliar de la obra de Pablo Fidalgo, uno de los más interesantes autores jóvenes, uno de los escritores de cualquier edad a los que merece ahora mismo seguir la pista en las Españas.

(…)

Un día mi marido compró el proyector y una películaAutobiografía de mi generación

La vimos esa misma noche y le gustó tanto

Que al día siguiente ya tenía la cámara

Yo era como una actriz entonces

Ahora todas esas imágenes hablan de la muerte

Hablan del paso del tiempo

Hablan de la desesperación salvaje

Con la que algunos hombres se agarran a la vida

Esas imágenes ahora se me vuelven violentas

Porque si las miramos atentamente

Podemos encontrar en ellas todas nuestras frustraciones

Entendéis lo que quiero decir ¿verdad?

En ese intento de acto de amor

Se ve la incapacidad natural de cualquier ser humano

Para amar durante mucho tiempo

Las imágenes eran muy poderosas en la dictadura

En un tiempo de silencio las imágenes

Se vuelven subversivas muy fácilmente

(…)

PANOS 2015

Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me

no PANOS
palcos novos palavras novas

Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me
Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me. MARCO. Vigo. De Ana Borralho & Joao Galante.

logo

SÁB 23, DOM 24
DE MAIO

Esta é a décima edição dos PANOS, um projeto que junta a nova escrita para teatro ao teatro que é feito por adolescentes. Mais de trinta grupos escolares e juvenis do país inteiro escolheram encenar uma das três peças propostas, e neste festival da Culturgest mostram-se dois espetáculos de cada texto. Este ano são três originais, escritos de propósito para os PANOS. (…)
O autor galego Pablo Fidalgo Lareo criou uma espécie de assembleia íntima com Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me. A peça é uma paisagem que qualquer um pode reconhecer. Palavras que convidam a estar calmo, a sussurrar, a falar olhando nos olhos, a dançar suavemente. Palavras que questionam a educação, o presente. Palavras que podem purificar os corpos e devolver-lhes a sua pureza e o seu pecado original. Um manual de instruções para ser credível e para mudar o sistema a partir de dentro.
Em novembro passado realizou-se um workshop com os autores destinado aos encenadores dos grupos para analisar e discutir os textos que cada um escolheu trabalhar. As sessões foram orientadas por Lígia Soares (Diálogos), Tim Etchells e Cathy Naden (Ponto da Situação) e Pablo Fidalgo Lareo (Só há uma vida…). As estreias têm lugar até ao fim de abril. Para o festival publica-se ainda um livro com os três textos.

Programa

Sábado, 23 de maio

16h, Sala 2
Pano Para Mangas – Conversa com os autores

21h30, Palco do Grande Auditório

Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me
Grupo de Teatro Juvenil do Virgínia (Torres Novas)

Domingo, 24 de maio

16h, Pequeno Auditório
Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me
Grupo de Teatro do Colégio José Álvaro Vidal – Fundação CEBI (Alverca)

+ INFO

MARCO Escena 2015

Programación de artes escénicas en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO).

Viernes 15, sábado 16 y domingo 17 de mayo.

Urândia Aragão
Fio condutor

FioCondutorEspectador, não te assustes. Vais deparar-te com muitas pontas soltas e vai depender de ti encontrar-se um fio condutor. Serás parte integrante do que vier a acontecer. Que todas essas pontas soltas possam constituir uma trama uniforme, com os seus padrões e formas reconhecíveis, é uma hipótese que só a felicidade do momento poderá revelar.
Fio condutor dramatiza y pone en escena voces del espacio público, discursos en la ciudad, historias de vidas anónimas, en forma de fragmentos de monólogos y conversaciones cotidianas que el público es invitado a compartir y reproducir de forma individual, a dúo, o a coro.
Fio condutor explora la ciudad a través de los cuerpos que la habitan, el espacio y lo cotidiano como materia plástica, en la relación entre imágenes habitadas por cuerpos y cuerpos habitados por imágenes. Es un viaje, tanto virtual como físico, por lugares donde el mundo y la imaginación se funden…
Urândia Aragão es una artista portuguesa interdisciplinar que se formó en diseño gráfico e interfaces multimedia antes de iniciar su formación en danza en Forum Dança, eira33 y RE.AL. En su investigación explora disciplinas como el diseño, la fotografía, el vídeo y la escritura en relación con el cuerpo. Su trabajo tiene lugar en el interface entre la vida y el arte. Fio condutor es el resultado de un ciclo de tres residencias artísticas a lo largo de 2013 en Espaço Alkantara, Lisboa.

Mis documentos
Ciclo de conferencias performativas comisariado por Lola Arias con la asistencia de Sofía Medici

Mis documentos es un ciclo de conferencias performativas donde artistas de distintas disciplinas presentan una investigación personal, una experiencia radical, una historia que les obsesiona secretamente. Es un ciclo de formato mínimo: el artista en escena con sus documentos. Una forma de hacer visibles esas investigaciones que a veces se pierden en una carpeta sin nombre en el ordenador. La poeta Branca Novoneyra presenta Parada, una vuelta a su aldea, un lugar de trece casas donde pasó una infancia sin niños. El actor y escritor Diego Anido saca a relucir extraños secretos familiares en La piel de mi familia. La coreógrafa Uxía Vaello trata de descubrir por qué su abuelo José Vaello, un republicano atípico, estuvo detenido en la Isla de San Simón.

Branca Novoneyra
Parada
Texto: Branca Novoneyra Vídeo: Xes Chapela
branca novoneyraParada es un documento en el que la poeta Branca Novoneyra retorna a Parada, una pequeña aldea en la Serra do Caurel donde pasó los primeros años de su infancia. La despoblación de la sierra se relaciona con los recuerdos infantiles y documentos familiares que trazan un viaje acelerado de vuelta al mundo rural olvidado, donde aún permanecen los últimos resistentes.
Branca Novoneyra (Lugo, 1976) comenzó creando piezas que conectaban la danza con la palabra. Publicó dos libros de poemas, Dentro del laberinto (2009) y Cristal escuro (2012), y fue una de las ganadoras de La Voz + Joven de Obra Social Caja Madrid en 2010. En la actualidad colabora con diversos medios y estructuras culturales en proyectos escénicos y poéticos, y coorganiza el ciclo de lecturas poéticas Picaversos en Santiago de Compostela.

Diego Anido
La piel de mi familia
Texto: Diego Anido Música: Rafa Anido
Diego AnidoLa piel de mi familia es una pieza en la que Diego Anido recrea su historia familiar, desde sus abuelos hasta nuestros días, reflexionando sobre las relaciones, el paisaje y el futuro, acompañado al final por la música de su hermano Rafa Anido.
Tras años de adicción a la televisión y un correcto fracaso escolar, Diego Anido (Santiago, 1976) inicia en 2002 su formación en artes escénicas en Santiago de Compostela. En 2004 se traslada a Barcelona con el objetivo de ampliar su formación en “movimiento”. Durante este período colabora como actor, performer, bailarín, creador, director… en diferentes colectivos y compañías como AREATangent, Raravis-Andrés Corchero-Rosa Muñoz, IndiGest, Voadora, Lola Arias… y forma parte de Agrupación Señor Serrano, con giras por todo el mundo. Ha creado cuatro piezas en solitario: Paperboy (2004), El Alemán (2006), Cucaracha (2009) y Symon Pédícrí (2013).

Foto: Manuel G. Vicente

Uxía P. Vaello
Fantasma
Uxía Vaello 2En Fantasma, Uxía Vaello intenta reconstruir la vida de su abuelo, José Vaello, un republicano algo excéntrico, que pasó dos años en la Isla de San Simón como preso preventivo durante la Guerra Civil española. La pieza es un cuaderno de bitácora, en la que se presentan los datos de la investigación de Uxía a partir de los pocos documentos y objetos personales de su abuelo que todavía conserva.
Uxía P. Vaello (Vilagarcía de Arousa, 1978) trabaja como creadora, intérprete y diseñadora de vestuario en las áreas del teatro y de la danza desde 2007. Compagina la creación de sus propias piezas (Arder nun hotel, Play, Assemblage, Rewind. Fantasías en 1987) con su labor para otras compañías, como Voadora, con la que trabaja de forma continuada desde 2010.

Foto: Manuel G. Vicente

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Ana Borralho & João Galante
Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me.

La pieza escénica de Ana Borralho y João Galante está protagonizada por un grupo de jóvenes adolescentes del área de Vigo, participantes en el taller dirigido por los artistas del 9 al 15 de mayo en el MARCO.

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Frente a frente con su público, un grupo de jóvenes se propone hablar de lo que significa, o de lo que creen significa, ser un “ser libre”. Con un futuro que no promete más que el reconocimiento de las viejas reglas de un sistema social y político moribundo, defienden un futuro que pretenden reclamar en su plena libertad. A partir de un texto original de Pablo Fidalgo Lareo, estos jóvenes pretenden engullir el mundo, masticarlo y devolverlo a su público, pero este proceso implica el desarrollo de un veneno, en forma de palabras, creado para poder pensar el sistema entrópico en el que estamos todos inmersos.

Ana Borralho & João Galante se conocieron cuando estudiaban artes plásticas en Ar.Co. Como actores/co- creadores trabajaron regularmente con el grupo de teatro Olho. Desde 2002 trabajan en común en áreas como la performance, danza, instalación, fotografía, sonido y vídeo. Desde 2004 sus trabajos se presentaron en festivales internacionales en Portugal, Francia, España, Suiza, Escocia, Brasil, Alemania, Inglaterra, Austria, Italia, Emiratos Árabes Unidos, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia y Bélgica. De las piezas creadas conjuntamente destacan Mistermissmissmister, sexyMF, No Body Never Mind, World of Interiors, Untitled, Still Life, Atlas, Linha do Horizonte y Art Piss (on money and politics). Viven y trabajan entre Lisboa y Lagos (Portugal).

Foto: Ana Borralho & João Galante

Agradecimientos: IES Rosais 2 (Vigo), IES Alexandre Bóveda (Vigo), IES Álvaro Cunqueiro (Vigo), IES Salvaterra de Miño, ESAD Escola Superior de Arte Dramática de Galicia (Vigo), Vagalume Teatro (Vigo).

CALENDARIO Y HORARIOS

Viernes 15

Urândia Aragão
Fio condutor
Horario: a las 18.00 (1º pase) y a las 20.00 (2º pase) Lugar: sala perimetral B1 (1ª planta) Máximo 28 asistentes por sesión

Sábado 16

Urândia Aragão
Fio condutor
Horario: a las 11.30 (1º pase) y a las 13.30 (2º pase) Lugar: sala perimetral B1 (1ª planta) Máximo 28 asistentes por sesión

Branca Novoneyra
Parada
Horario: a las 18.00
Lugar: sala frontal B2 (1ª planta)

Diego Anido
La piel de mi familia
Horario: a las 19.00
Lugar: sala frontal B2 (1ª planta)

Ana Borralho & João Galante
Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me
Horario: a las 20.00 Lugar: salón de actos

Domingo 17

Uxía P. Vaello
Fantasma
Horario: a las 18.00
Lugar: sala frontal B2 (1ª planta)

Ana Borralho & João Galante
Só há uma vida e nela quero ter tempo para construir-me e destruir-me
Horario: a las 20.00 Lugar: salón de actos

Más información aquí.

Reseña de Carlos Alcorta. Autobiografía de mi generación.

Publicada por Carlos Alcorta en su blog

el 04/05/2015

PABLO FIDALGO LAREO. AUTOBIOGRAFÍA DE MI GENERACIÓN. FUNDACIÓN MARCO. MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEA DE VIGO, 2014

 
Autobiografía de mi generación «habla del desastre que las generaciones anteriores nos han entregado, y de una Europa que nunca volverá a ser lo que fue […] Somos una generación que tiene en sus abuelos a sus referentes vitales», escribe en las páginas iniciales Pablo Fidalgo, pero no es este un libro escrito solo por Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984). Se trata de un proyecto colectivo que nace como colofón al ciclo Material Memoria que se ha celebrado en el MARCO, Museo de Arte Contemporáneo de Vigo, y cuenta con textos, además del propio Fidalgo, de Eduardo Pérez-Rasilla, de Alberto Ruiz de Samaniego, de Cláudia Dias, de Rui Catalão, de Gabino Rodríguez, de Olga Novo y de Miguel Bonnenville.

«Este libro —seguimos las reflexiones de Fidalgo, el guía mejor cualificado para explicarnos qué es Autobiografía de mi generación— atiende a dos necesidades específicas. Por un lado, la necesidad de dejar un documento sobre este trabajo en torno de la memoria del lugar que el ciclo ha planteado y, por otro, continuar la creación de documentos sobre la escena en nuestra lengua que tanto hemos echado de menos los estudiantes de teatro», y es que Fidalgo, además de poeta, de magnífico poeta, uno de los más significativos de su generación con tan solo tres libros publicados —La educación física (2010), La retirada (2012) y Mis padres: Romeo y Julieta (2013), todos ellos muy celebrados por crítica y lectores— es creador escénico y comisario independiente. De ahí provienen las exigencias teatrales del proyecto.

El relato escénico que Fidalgo Fidalgo Lareo ha presentado en el citado ciclo, Material Memoria, se titula O estado salvaxe. Espanha 1939 y está compuesto por dos secciones perfectamente diferenciadas: la primera de ellas es una perfomance que desarrolla el propio Fidalgo Lareo sobre las películas caseras de su abuelo Manuel Lareo Costas. La segunda parte la protagoniza un monólogo de Mercedes Fernández Vázquez, la abuela del autor. Dos historias que poseen un armazón común, la convivencia, toda una vida unidos por el destino y dos puntos de vista narrativos solo en algún caso coincidentes, pero en su mayor parte distintos. Por resumir en una frase, aunque esto admite innumerables matices: una vida, la del primero, acomodada y conformista, enfrentada a una existencia, la de la abuela, llena de silencios, de privaciones, de medias verdades, de tristeza y miedo.
Manuel Lareo, por boca de su nieto, Pablo Fidalgo Lareo, examina lo que fue su vida en un extenso monólogo. Volviendo la vista atrás con dolorosa honestidad, no le queda más remedio que reconocer sus errores: «Y quizá sin quererlo copié la autoridad/ De España a la clase y de la clase a casa/ Creía que era la única forma de sobrevivir/ Porque no me habían enseñado a ser un hombre auténtico». No hay condescendencia ni compasión en el relato, en esta especie de monólogo dramático en sentido inverso, en negativo, del que se vale Pablo Fidalgo para dar cuenta de las vicisitudes de una vida que llega a su fin: «Temo a la muerte como nadie la ha temido/ He llegado a los noventa años intacto/ Pero tengo derecho al olvido» afirma el abuelo. Este examen de conciencia, como digo, carece de piedad, pero también de contrición. El protagonista confía en la magnanimidad del futuro, de un futuro capaz de leer entre las líneas de su existencia para descubrir lo mejor de sí mismo. Él sabe muy bien quien fue para sí mismo, pero ahora le toca enfrentarse a la verdad de los otros, de los que han convivido con él, porque solo cuando se llega al final de la vida la imagen de uno se muestra con todos los matices. Tal vez esa presunción, esa esperanza de redención estaba detrás de las películas que filmó, como se puede deducir de estos versos: «Y pienso que solo el cine hará recordar a mis hijos quién fui / Solo el cine vio mi esplendor y decadencia/ Solo el cine es fiel a esta memoria que se fue descomponiendo/ A esta memoria que se pierde poco a poco».

La carta que escribe la abuela a sus nietas integra la segunda parte del proyecto. En ella describe su vida «Para sepan quién fue su abuela lo que aguantó/ Y conozcan la historia de su familia y de su país». Los límites de la ficción son transgredidos hábilmente por el narrador, un narrador que no desea ser imparcial, sino que se decanta afectivamente por la protagonista de esa historia personal, pero, a la vez, colectiva, porque el retrato que traza de su abuela puede servirnos como arquetipo de miles de vidas que sufrieron un destino similar en la posguerra. Ese hábil juego metaficcional al que aludimos, se hace patente en estas palabras: «…Y mi nieto me dice que no me preocupe/ Que los papeles están bien asignados en esta familia», o en estas otras: «Este es un acto para deciros/ Que la ficción supera a la realidad/ ¿Cómo explicar que esta noche represento/ Una ficción más bella y más verdadera/ Que aquella que representé toda mi vida?»

La pieza titulada «¿Qué hacen a esta hora los coroneles?» narra, ya sin personajes intermedios, la propia peripecia vital de Pablo Fidalgo Lareo, a cara descubierta, aunque el lector siempre deberá tener en cuenta la diferencia entre la verdad y la verosimilitud. «La vida familiar es una representación teatral y el conflicto es el modo de relacionarse, de expresar amor, de estar unidos en esa misma representación» o, al menos, el abismo que separa la percepción de los hechos realizada por el protagonista de la que experimenta el espectador. «Este es un poema sobre un niño/ Que después de mucho tiempo ha encontrado una referencia moral/ […] Es la voluntad de quien escribe su vida/ Y después no la autoriza y se avergüenza de ella» escribe casi al final del largo poema, lo que obliga al lector a releer los versos con otro planteamiento distinto al inicial. Con mayor desconfianza ante lo expuesto, ante los sucesos que conforman su educación sentimental, una educación que debe cimentarse en un mundo con convicciones morales menguantes. Apenas quedan asideros éticos: «Yo nací cuando la movida ya agonizaba/ Cuando los héroes ya estaban demasiado fabricados/ Cuando los mitos ya no representaban a nadie/ Yo nací en la época de las personas non gratas», escribe en la pieza titulada «Persona non grata», una dolorosa y reivindicativa descripción de actitudes, de interlocutores incómodos, críticos con el estado de las cosas, con el poder que las sustenta. Dos ideas despuntan en este discurso, el de la solidaridad con ese otro, trabajador o delincuente, terrorista o camionero que puede ser uno mismo y el de la dignidad, la defensa de las ideas por encima de las contingencias existenciales, la ejemplaridad ética (ese concepto puesto al día por el filósofo Javier Gomá Lanzón) como conducta a imitar.

La edición se remata con varias propuestas teóricas que analizan el proyecto estrenado en el MARCO, cuya sede fue antes una cárcel, «Un espacio sacralizado por el dolor y por la belleza, por la injusticia, la sangre y la muerte, y por la posibilidad de encuentro, de convivencia pacífica y de enriquecimiento estético y cívico» escribe el crítico teatral y profesor Eduardo Pérez Rasilla, lo que ha enriquecido con un sinfín de connotaciones semánticas el discurso (es muy posible que en otros escenarios distintos, esa intensidad esté restringida). Otros ensayos, como el titulado «Ahí está el hijo», a cargo del también profesor y crítico teatral, además de comisario de exposiciones y autor de varios libros sobre estética, Alberto Ruiz de Samaniego, en el que incide sobre la valentía y el entusiasmo de Pablo Fidalgo Lareo, porque «Él ha buscado un fundamento en sí mismo, una base propia y autónoma que le permita comprenderse y existir. Ha buscado el sentimiento de una inmanencia, de tener una vida propia, libre, independiente; una vida en el que no sea en efecto la de ningún otro, ni el efecto de ningún otro».

Completan el volumen trabajos de la coreógrafa y performer lisboeta Cláudia Dias, «Andar para atrás en dirección al futuro»; del escritor, guionista y performer portugués Rui Catalão, «Corriente autobiográfica»; del actor mexicano Gabino Rodríguez «Eso fue siempre el amor para mí: cualquier forma extraña de mostrar el desacuerdo»; de la ensayista y poeta Olga Novo, «Intrahistoria de amor», en el que analiza O estado salvaxe. Espanha 1939, del que afirma que «siendo una dramatización de la vida, niega la ficción de lo literario y deviene vida expuesta en su más íntima verdad». Finaliza el volumen con el texto del performer portugués Miguel Bonneville «Milésima autobiografía» en el que reflexiona sobre la pieza* «¿Qué hacen a esta hora los coroneles?» y sobre los límites entre ficción y realidad: «a partir de los hechos he creado ficciones, en un esfuerzo por intentar comprender realmente quien soy, y finalmente poder contestar a esa pregunta con alguna verdad. en vano. solo puedo, de alguna manera, decir quién fui».

La ambición de un trabajo de esta envergadura desborda las intenciones de un comentario como este, forzosamente reducido y lastrado por una insuficiencia concluyente, la de no haber tenido la oportunidad de asistir como espectador a alguna de sus representaciones, porque «La representación y el texto es, definitiva, una terapia, la vieja forma aristotélica de purgar los oscuros instintos de la sangre heredada. El modo, también, de ajustar cuentas con el pasado», lo que, sin duda, hubiera beneficiado en mucho la comprensión y el alcance del conflicto interior que en él se desarrolla. De este largo poema dramático que es Autobiografía de mi generación nos quedan de momento las palabras, pero no las imágenes, nos quedan los ecos, no las voces, las cenizas, no el fuego. No es lo ideal, pero, al menos, sabemos qué nos estamos perdiendo, sabemos cómo llenar ese vacío.

*Nota aclaratoria: el texto de Miguel Bonneville es la segunda parte de la pieza escénica “¿Qué hacen a estas horas los coroneles?”, realizada en colaboración con Pablo Fidalgo, estrenada en el ciclo Material Memoria; no un texto de reflexión sobre la pieza.