Crónicas de O estado salvaxe en el Leal.lav

Crónicas de Adán Hernández y Roy Galán del paso de O estado salvaxe. Espanha 1939, por LEAL.LAV el 13 de marzo de 2015.

Por Adán Hernández, publicado en lagenda.org:

La vida de los otros.

O estado salvaxe, Pablo Fidalgo.

Pienso en una de las escenas finales de la peli alemana que sin querer ha dado título a esta entrada, donde el personaje del dramaturgo, ya en la Alemania reunificada, descubre que su piso había sido microfoneado por la Stasi. Perplejo, no se explica cómo puede haber salido ileso de la trama si se conocían todos sus movimientos ¿Qué es lo que hace entonces? Nada más y nada menos que acudir a un archivo. Expone su caso. Recorre largos pasillos con una funcionaria, que le da montañas de carpetas con las trascripciones mecanografiadas que la policía del régimen había realizado de todos sus movimientos y conversaciones. Su vida cotidiana en aquella casa recogida durante años en pilas de papel.

Esta escena, nada dramática ni intensa, más bien utilitaria, que lleva la narración de una cosa a otra, se me quedó clavada. A veces pasa con algunas películas lo que con algunas personas, que portan detalles capaces de agarrarse a algún lugar del que ya no se van, aunque se vayan. Me pregunto cuántas veces se debe a la agudeza del detalle, su potencia, y cuántas a que la zona en la que enganchan sea especialmente sensible a recibirlos, como tal vez ocurre con el mecanismo del aprendizaje. Aquí en concreto no tengo ni idea. Solo se que la peli me mantuvo a un palmo del asiento y al acabar necesité los vinos y la conversación larga para respirar de nuevo con normalidad. Qué movida, ¿no? Debe ser la mejor parte de ver pelis acompañado, y al contrario, si uno suele acabar en estas situaciones a solas, puede encontrarse ahí el origen del síndrome de sentir que uno tiene tanto por compartir (pero esa sensación ha de llamar de alguna manera, fijo, porque el nombre que me acabo de inventar para ese síndrome no es nada comercial. A lo mejor se llama simplemente soledad).

A solas o acompañada, es difícil que cualquier persona no salga conmovida, incluso removida, de ‘O estado salvaxe. Espanha, 1939’, de Pablo Fidalgo. Esta afirmación ha sido dermatológicamente testada en humanos el pasado viernes en el LEAL.LAV. Pero es que además estoy seguro de que quienes tuvimos la suerte de llenar la sala nos fuimos pensando que acabábamos de ver uno de esos trabajos que tendría que ver todo el mundo. La pieza tiene dos partes (y un bis tan incontrolable y maravilloso como la vida, porque es la vida).

La primera: CINE DE BARRIO.

Oscuro. Se proyecta una película.  Está realizada a su vez con fragmentos de películas caseras rodadas en super-8. (¡Uy, no! En 8, un formato anterior, aún no super, el propio Pablo me lo corrigió). En la pantalla una colección de escenas domésticas, los momentos que una familia considera que han de quedar preservados para algo llamado posteridad. Domésticos, decimos, por convención. El paso del tiempo y una mirada nueva nos permiten ver que lo doméstico es una piel de cebolla a la que suceden otras capas más profundas y gruesas.

Vemos la sobremesa del domingo en casa, cuando nos reuníamos. El tiovivo que volvía cada año con la feria. Aquel cumpleaños. El día que alquilamos lanchas de pedales. La merienda de todos los pequeños. Los castillos de arena que hacíamos. La escenografía para una felicidad construida con colores apastelados y luz saturada, que se mezclan al pastel del color de la memoria, a la sobreexposición del recuerdo. Imágenes que son elipsis temporales en la historia de una familia y que suponen otra elipsis: la de las imágenes invisibles, no grabadas, un fuera de plano registrado solo en lo vivido, imposible de proyectar tan fácilmente en la pantalla del otro.

Vemos en la sucesión de escenas cómo algunos personajes cambian con el tiempo (pero, ¿podemos llamarles personajes?). Sobre las secuencias, la voz del propio Pablo Fidalgo. Ahí, al audio del vídeo es donde la ha relegado para hablarnos sin dirigirse a nosotros, para comentar las imágenes sin referirlas con exactitud. La imagen ya es exacta en su imprecisión. De algún modo, es con ellas con quienes dialoga, interrogándolas, exigiéndoles que le den algo del recuerdo que ocultan, algo no contado. Ahí también es el sitio donde Pablo ha colocado parte del texto de su pieza, ocultándose tras él como un autor que mirara lo que ocurre en escena desde las bambalinas, ahí, en ese teatrillo, la palabra como máscara.

Porque esa voz que es la grabación de la suya tampoco se dice a sí misma. El texto en primera persona se pone en el lugar imaginado y conocido de quien rodara las películas, en esa necesidad real de grabar. La voz de su abuelo (y todos los abuelos), padre de familia en la postguerra española (y todos los padres de familia). Sus palabras crean un mantra que acuna las imágenes, una nana terrible que no pierde naturalidad (hay errores, tropiezos y correcciones en lo que escuchamos, como en las imágenes, errores que nos reafirman el presente, el nuestro como espectadores, trayendo el relato y la imagen con nosotros). Una naturalidad que permite la entrada de la poesía, al hablar de la relación entre imagen y memoria, sobre la pérdida de la vista (y más cosas) o cuando la voz se interroga sobre el papel que ha jugado en su familia, el tiempo perdido, las mentiras contadas y creídas.

La segunda: UNA CARTA.

Acabada la película, se enciende levemente un foco que nos trae el paso lento de unos tacones. Ante nosotros, la única performer de la pieza. Se presenta. Su nombre es María Mercedes. Tiene 86 años recién cumplidos. Ha viajado desde Vigo para acompañarnos. Es la abuela de Pablo, y antes de ir a sentarse a la mesa del fondo nos dice: ‘Probablemente muchos han venido a ver una obra de teatro. Pero esto no es una obra de teatro, es un acto de vida’.

Sobre la mesa, a la luz de un flexo, primero coloca distintas fotografías antiguas en las que aparece. Se proyectan en la pantalla. Luego nos lee una carta escrita para sus nietas. Para contar su vida y que sus nietas accedan a saber quién fue. Para saber también el país y el contexto que la hicieron ser algunas cosas y no otras, el esfuerzo para conseguir lo poco que era posible. Para mostrar arrepentimiento, impotencia o resignación. E ingenuidad, todavía. Para reirse de sí misma. Para que todo eso se sepa. Y para que de algún modo podamos ver otra película, no grabada, presente en la memoria de una mujer (todas las mujeres). Solo el relato, sin las elipsis del vídeo doméstico. Sin cortes que contengan la ficción de los recuerdos grabados. Una carta sin distinción entre la vida familiar, sus alegrías, unas tremendas ganas de vivir, el amor a lo largo del tiempo y lo otro: un profundo terror, silencioso, casi imperceptible, debajo de todo, encadenando las frases una a otra.

Hubiera sido muy fácil que otro, con una idea similar, hubiera caído en cierto sentimentalismo y no hubiese podido resistirse a la tentación de incluir el efectismo del drama. Pero el público nota que en esta propuesta no hay una idea, sino una necesidad.

 

Por Roy Galán, en su blog BORRADORDECABEZAS:

O ESTADO SALVAXE. ESPANHA 1939.

Sobre aquel que se considera creador planea siempre una ligera y desagradable sensación de estafa. Esto se debe a que toda obra artística debe sustentarse en algo tan poco común como es la honestidad. Y es poco común porque para saber lo que es honesto hay que saber primero lo que no lo es. Es decir: Para saber lo que uno es, uno debe saber primero lo que no es. Esto requiere de un ejercicio de conocimiento propio que no todo el mundo está dispuesto a llevar a cabo.

Siempre es más fácil ser un farsante.

Pablo Fidalgo, sabe perfectamente quién es.

Y lo mejor es que sabe con claridad meridiana qué es su familia y qué representa su historia.

Por eso esto no es una obra de teatro, es un acto de vida.

Porque es verdad.

Descansar los pies en el taburete de la verdad. No hay nada que creer. No hay nada que fabular. No hay que hacer un esfuerzo para entrar como espectador.

Nadie hace un esfuerzo para entrar en la vida.

El esfuerzo lo hacen tu madre y tu abuela y la abuela de tu abuela.

Y luego ya estás en la vida.

Pablo está en la vida, eso se nota. Tal vez, por eso mismo, intuyo que se ha alejado de la mentira de la dramaturgia. Esto no es neorrealismo gallego. Esto es real.

Así que Pablo ha invertido los papeles de la ficción. Él cuenta la historia de sus abuelos, Manuel y Mercedes, en un tiempo de guerra y de dictadura. Manuel y Mercedes, dos caras de un espacio en el que uno no podía ser uno mismo, y lo salvaje estaba dentro de cada casa, en la que sucedía la verdad, pero que nunca se mostraba. Ahora Pablo, el nieto pródigo, abre esas puertas y deja salir a las bestias de sus abuelos.

Manuel, hombre de ciencias, cobarde, intelectual, empeñado en arañar sentido a la vida a través de la grabación de películas en un acto de soberbia desmedido, porque cuando la gente se muere uno no puede hacer películas. Cuando la gente se está muriendo, o ayudas, o te mueres con ellos. Manuel representa a todos aquellos que quisieron trascender de aquello que les ha tocado vivir sin conseguirlo.

Vemos las grabaciones que Manuel hizo y la voz en off de su nieto Pablo.

Me viene a la cabeza el Arrebato de Zulueta: “”La pausa es el talón de Aquiles, el punto de fuga, nuestra única oportunidad”.

La pausa de cuando Manuel dejó de grabar, de sentir ese miedo a desaparecer, la pausa de Mercedes cuando dejó de trabajar porque cayó enferma y se dedicó a leer y casi desaparece.

La única oportunidad que tuvieron, en un tiempo devorado por sí mismo, de ser ellos.

Mercedes, de 86 años, sale al escenario.

Mercedes domestica el tiempo, como Guerín y su Tren de Sombras, y va pasando y acumulando una tras otra las fotos de su pasado, para a continuación, ir deshojando uno a uno los folios de una carta margarita (me quiero, no me quiero) dirigida a sus nietas, dándole la vuelta al papel, dejando en blanco las hojas de nuevo, haciendo que lo único que perdure sea su voz.

Pablo es su abuelo. O más bien es el acto valiente de su abuelo. Pablo rescata a Mercedes de ese tren se sombras, y le da su lugar, su importancia: Sí, abuela, tú sobreviviste. Tu historia debe ser contada. La convierte en actriz de su propia vida, le da valor. Y es precisamente con ella, que no tuvo los medios para crear, para filmar, que no es alguien que quiera trascender, sino que simplemente ha sido, con la que nos deslumbra.

Pablo nos dice que no nos empeñemos en crear. La creación ya está hecha. Solo hay que transcribirla.
Eso lo que deberían hacer todos los nietos.

Escribir una carta para que las abuelas se la lean a sus nietas, con sus historias de amor y dolor, para que no se olviden y puedan transmitirla a sus hijas y a sus nietas.

Pablo sabe que en las mujeres está el cambio, porque ellas son las sufrientes portadoras de la verdad, porque son las que crían.

O estado salvaxe. Espanha 1939. es un acto de amor para vencer a la muerte.

Para que la historia persista en nosotros cuando Manuel y Mercedes se queden ciegos de mundo, tomados de nuevo por el vientre de su madre de uno en uno.

Para que no sean polvo.

Y para que ambos sobrevivan una vez más.

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O estado salvaxe. Espanha 1939. Agenda marzo 2015.

En marzo, O estado salvaxe. Espanha 1939, se presentará en VALENCIA y TENERIFE.

Lugar: La Nau, Centro Cultural. Sala Matilde Salvador. Valencia.
Fecha: 4 y 5 de marzo 2015.
Hora: 19,30h.
Más información aquí.

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Lugar: Sala de cámara del Teatro Leal La Laguna. Tenerife.
Fecha: 13 de marzo 2015.
Hora: 21,30h.
Más información aquí.

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Reseña de Autobiografía de mi generación. Álvaro Valverde.

Publicado el 22/01/15

Por Álvaro Valverde en su blog:

Autobiografía de mi generaciónSe trata de un libro, sí, de Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984), que es más que eso y donde no sólo escribe el poeta gallego; además, y esto es acaso, para él, lo fundamental, aparecen los testimonios de sus abuelos: Manuel Lareo Costas y María Mercedes Fernández Vázquez, auténticos protagonistas de la obra junto al autor del impresionante Mis padres: Romeo y Julieta, libro con el que tanto tiene que ver este, digamos, experimento artístico y literario, entre poético y teatral. Porque hablamos de un libro unido a un proyecto del ciclo Material Memoria perteneciente a la exposición Veraneantes que tuvo lugar en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO), entidad que lo edita; situado, téngase en cuenta, en una antigua cárcel, como el MEIAC extremeño.
Fidalgo explica muy bien sus intenciones: «O estado salvaxe. Espanha 1939 es una performance creada después de muchas conversaciones con mi abuela. Ella es, además, la única actriz de la pieza. A través de imágenes en súper 8 grabadas por mi abuelo desde los años 50 hasta los 80, reescribiremos la historia da mi familia, y al mismo tiempo, la historia de España desde la guerra civil hasta nuestros días».
Tras un prólogo que no deja de ser una poética, acerca del teatro autobiográfico (todo aquí lo es), “un arte de vivir entre las ruinas”, de “la palabra hecha cuerpo”, toman la palabra, ya decía, sus abuelos. “Somos una generación que tiene en sus abuelos a sus referentes vitales”, escribe Fidalgo. Primero su abuelo Manuel (1921), el autor de las películas (donde, según su nieto, grabó el silencio durante cuarenta años), un hombre íntegro que reflexiona con una lucidez envidiable sobre su vida, la de alguien que, del todo condicionado por las circunstancias, sufrió la guerra (que, insiste Fidalgo, no está resuelta) y la Dictadura. Después, le toca el turno a la abuela, Mercedes (convertida en actriz), del 28, que escribe una larga e intensa carta para sus nietas: “Rahel María Ana y Clara”. “Para que sepan que la libertad de las mujeres se consiguió con dolor”. “Soy una superviviente”, dice. Y ahí, el hambre, la enfermedad, la emigración… “Esto es un acto contra la muerte”, añade. Emoción, conmoción. Por fin, Fidalgo nos deja dos extensos poemas, “¿Qué hacen a estas horas los coroneles?” y “Persona non grata”. Leemos en el primero: “Un poema con nombres propios es lo que cambia la historia”. O: “Estamos solos con el lenguaje”. Todo envuelto en un tono moral. De preocupación por el otro: “Conocer a alguien es siempre un viaje al fin / del mundo”. Es necesario saber de qué clase social se es. O sentirse extranjero. Por ejemplo en Lisboa.
El segundo se abre con este verso: “Soy un fin de raza”. Y precisa: “Yo nací en la época de las personas non gratas”. También: “Soy un hombre que escribe”.
Estamos, como dice su abuela, ante “un acto de vida, un acto de amor”, no ante un hecho meramente teatral. Su testimonio, al que se une el de su marido, autor de esas imágenes que le sirven de referencia, es implacable.
Más allá, lo que este lector puede decir de este libro, no de la performance, que no he tenido ocasión de ver, es que se trata de pura poesía. O de literatura, si se prefiere. Digo poesía porque, para empezar, los monólogos de los abuelos y de Fidalgo están dispuestos, ya se dijo, en verso. Para seguir, porque no otra cosa me parecen cuando los leo. Y si eso, insisto, sirve también para las intervenciones de los abuelos, no digamos para las del poeta gallego, que levanta, desde la memoria y contra el olvido, un auténtico monumento de sonido y sentido, con una insoslayable carga política, que uno creía ilusoria en esta época débil y frágil que nos ha tocado vivir, tan poco épica. De eso se trata: de construir una nueva épica para una nueva ética, como leemos allí.
La fuerza del experimento literario y teatral -un acto de resistencia, de regreso a la “vida salvaje”- está a la altura del reto. Por entre líneas se van colando versos de calado, reflexiones del todo pertinentes, verdades brutales que, sin embargo, vienen cargadas de delicadeza.
A todo esto hay que añadir las consideraciones del crítico teatral y profesor Eduardo Pérez-Rasilla, del comisario, docente y ensayista Alberto Ruiz de Samaniego, de los performer portugueses Cláudia Dias, Rui Catalão y Miguel Bonneville (empeñados, como Fidalgo, en lo autobiográfico), así como del actor mexicano Gabino Rodríguez y de la poeta gallega Olga Novo, autora de otro texto memorable. Allí leemos: “El oficio del poeta es decir la claridad”. Cita al director de cine Nani Moretti: “cuando ya fueron destruidas todas las certezas, el único recurso que nos queda es el relato de la vida íntima”. No veo mejor manera de cerrar esta reseña de un libro, a todas luces, intenso, conmovedor y sorprendente.

Persona non grata en México DF

Persona non grata, improvisación sonora con texto propio y música de Fon Román. Después de coincidir en el ciclo ‘Material Memoria’, el programa de artes escénicas y cine que se ha desarrollado en el MARCO (Vigo), volvemos a repetir encuentro esta vez en la Ciudad de México.

Fecha: 24 de enero de 2015.
Horario: 18.00 h (hora México DF).
Lugar: Casa Espirituosa, Metro Patriotismo.

Persona non grata Mexico DFPersona non grata. Improvisación sonora. Pablo Fidalgo y Fon Román.

 y no soportan que aquel al que creían prisionero
fuese en realidad el hombre más libre

Escenas do cambio.

ESCENAS DO CAMBIO.

FESTIVAL DE INVERNO DE TEATRO, DANZA E ARTE EN ACCIÓN.
Santiago de Compostela. Cidade da Cultura.
4- 21 FEBRERO 2015

Este festival marca una diferencia. Nace para sembrar y para situar el arte por encima de la política, para ayudar a la construcción de un nuevo teatro gallego. Para crear escenas, situaciones, arte en acción, movimientos, para favorecer los procesos naturales, las colaboraciones. Marca una diferencia en las formas de hacer, apunta hacia un cambio generacional. La escena anticipa las transformaciones del mundo. Es y debe ser asamblea, encuentro, catarsis. Quiere volver a ilusionar y unir a los creadores jóvenes que entienden que las fronteras del teatro, la danza, la performance y el arte de acción son cada día más difusas. Contamos con obras que no son fáciles de reducir ni de explicar, que requieren la implicación del espectador, que lo interpelan para que decida, para que se posicione. Trabajamos con materiales frágiles que entre todos debemos cuidar. Hay lugares donde funcionan otras reglas, donde se produce el acontecimiento al que toda creación se dirige. Lugares que son capaces de transformarse y dialogar con cada creación y cada lenguaje, y de este modo aprenden a acoger y a estimular lo que aún no tiene nombre. En la Cidade da Cultura, el espacio del Museo abre infinitas posibilidades para volver a pensar el lugar de la escena contemporánea, para tomar conciencia crítica y posicionarse con respecto a un mundo convulso y en transformación. En una época en la que los discursos de la institución y de los gestores adquieren cada vez más protagonismo en detrimento de las obras, este festival quiere poner de nuevo el foco en el arte. Primero la obra, después el discurso.

escenasdocambio.org

Tres estrenos

Autobiografía de mi generaciónAutobiografía de mi generación. (MARCO, 2014).

Un proyecto a partir del ciclo Material Memoria perteneciente a la exposición Veraneantes celebrada en el marco Museo de Arte Contemporánea de Vigo. Coordinado por Pablo Fidalgo Lareo y con textos de Pablo Fidalgo Lareo, Eduardo Pérez-Rasilla, Alberto Ruiz de Samaniego, Cláudia Dias, Rui Catalão, Gabino Rodríguez, Olga Novo y Miguel Bonneville.

Contra mí vivíamos mejorContra mí vivíamos mejor. (Ediciones Neutrinos; Rosario, Argentina, 2014).

Antología poética. Selección argentina de Daiana Henderson, La educación física (2010), La retirada (2012) y Mis padres: Romeo y Julieta (2013).

Presentación La retirada. Librería los perros románticos. Santiago de Chile.La retirada. (Ártese quien pueda Ediciones, 2014).

Segunda edición de los libros La retirada y El tiempo de las tragedias absurdas.

Biografías que importan

Crítica de O estado salvaxe. Espanha 1939.

En Teatro Crítico Universal. Blog de crítica de espectáculos da Revista Galega de Teatro.

Por Manuel Xestoso.

O estado salvaxe. Espanha 1939.
O estado salvaxe. Espanha 1939.

Semella que se expande a conciencia de que a vida pública se constrúe cos ladrillos das diferentes historias persoais. A pequena intrahistoria dos que trataron de edificar –silenciosos ou silenciados– unha existencia propia durante a ditadura de Franco resulta esclarecedora para elaborar o retrato colectivo daquela época. Revelar o que ocultaron os disimulos de entón serviría, ademais, para desvelar o que agochan os mutismos de hoxe.

O estado salvaxe. Espanha 1939 explora a memoria persoal da familia do autor –dos seus avós– para interrogar un pasado que aínda se erixe como obstáculo para a convivencia. O relato que descobren estas humildes biografías –que a primeira vista poderían parecer intranscendentes– resulta sorprendentemente profundo e elocuente, e explican esa chamada á solidariedade que se repite coma un mantra ao longo do segundo acto: “penso que un home só ou unha muller, así, tomados de un en un, son coma po, non son nada”.

Non obstante, si se intúe a extraordinaria importancia dos suxeitos nesta crónica: é a partir das súas experiencias e as súas lembranzas que se descobre a avalancha de desarraigo, desencanto e miseria moral que rematan por derrotar o individuo. Hai unha autoinculpación que é produto dese fracaso. E hai a esperanza de que a transferencia da memoria sexa a liturxia que permita o paso do puramente persoal ao comunitario, o ritual liberador que propicie a toma de posición ante o propio pasado.

Pablo Fidalgo Lareo materializa este ritual dende os presupostos do teatro documental, coma se a ficción non puidese dar conta exacta da súa transcendencia. O primeiro acto consta dun filme montado a partir de gravacións familiares en super-8 ao que se superpón o monólogo do avó. O segundo acto é unha carta ás netas que a propia avoa le dende o escenario.

Hai un diálogo entre ambos monólogos que delata tensións: de clase, de xénero. Mais tamén o encontro fundamental: o amor. Un amor, afírmase, que ten a súa base no rancor cara ao mundo. Unha forma de amor que encarna a vontade de, malia todo, resistir, de encarar a vida como loita. Unha loita que agora se entende como responsabilidade que debe transmitirse ás novas xeracións.

Renxe, a este respecto, un elemento: a lingua que lle foi roubada á protagonista –que así o fai constar explicitamente– é preterida en favor da imposta pola ditadura. Non se entende moi ben por que este entreguismo no medio dunha invitación á recuperar a memoria do espolio. Por que agasallar con esa vitoria aos vencedores.

“Isto non é unha obra de teatro” proclámase dende o escenario, “senón un acto de vida”. Non obstante, non se renuncia ao escenario, nin ao texto (sobre todo, non se renuncia a un texto realmente conmovedor), nin á representación. É dicir, non se renuncia á posta en escena. O estado salvaxe é teatro e, por suposto, tamén un acto de vida. Pero a vida adoita nutrirse de contradicións. Son moitas as que abrollan na obra, e iso convértea nun espectáculo que contén máis verdade que a maioría dos libros que se poden ler sobre a ditadura.

O estado salvaxe en octubre en Galicia.

Tras su estreno en el MARCO, el 12 de octubre de 2013, O estado salvaxe. Espanha 1939 se ha presentado en diversos festivales de España y Portugal, y seguirá de gira en 2015. Vuelve este octubre a presentarse en Galicia en las siguientes fechas:

O estado salvaxe (2)7 de octubre de 2014. Festival Curtocircuito. Santiago de Compostela.

17 de octubre de 2014. Centro Ágora. A Coruña.

18 de octubre de 2014. Festival Internacional de Teatro de Ourense. Ourense.

Y presentaciones de Mis padres: Romeo y Julieta,

Portada Mis padres: Romeo y Julieta

9 de Octubre. Presentación de Mis padres: Romeo y Julieta. Presenta Branca Novoneyra. Modus vivendi. Santiago de Compostela.

16 de Octubre. Presentación de Mis padres: Romeo y Julieta. Presenta Alberto Ruíz de Samaniego. Ágora. A Coruña.

Presentación de La retirada. Librería Los perros románticos. Santiago de Chile.

Presentación La retirada. Librería los perros románticos. Santiago de Chile.

El próximo miércoles 1 de octubre a las 18:30h, en la librería Los Perros Románticos, en Santiago de Chile, se presentará La retirada, un poemario que contiene La retirada y El tiempo de las tragedias absurdas, editado por Ártese quien pueda ediciones.

Fecha: 1 de octubre de 2014

Hora: 18,30h

Lugar: Librería los perros románticos. Santiago de Chile