Esto temía, esto deseaba

Rumble in the jungle

 

¿A quién le sirve preguntarse tantas veces

si el daño mereció la pena?

Cada vez que me golpea yo pienso

que en mí hay una sabiduría antigua

que él jamás alcanzará.

Habla Mohamed Ali. Golpea Foreman.

 

He estado toda la vida reservándome

para encajar el golpe que nadie encaja,

agotando a mi adversario con los ojos,

hablando y bailando, bailando y hablando

la noche entera.

 

He dado un significado al verbo encajar:

hice un sitio para el que quería vencerme

y le di un lugar a su violencia.

He renunciado a ir a la guerra

y eso me ha quitado mi única pasión: boxear.

 

Habla Mohamed Ali. Golpea Foreman.

¿Qué debes ver en mi cuerpo contra las cuerdas,

en mi forma de moverme?

Que sigo siendo un salvaje

y que el salvaje se reserva para otra vida

que sólo él ve en el horizonte.

 

¿Qué me queda a mí de todo eso?

Yo también tiemblo en la noche,

yo también soy un esclavo que ha escapado

o que quizá ha comprado su libertad.

Yo también tengo frío cuando hace calor

y calor cuando hace frío.

Cuando me miran con piedad yo también les digo:

si vamos a ganar ¿por qué estáis tan tristes?

 

Habla Mohamed Ali. Golpea Foreman.

Cuando peleas sabes que no puedes dejar

ni siquiera un guante en el suelo. Es el final.

Pienso en ti, que cuando ya no podías más,

me seguías viendo en pie,

era simplemente imposible tirarme al suelo.

 

Pienso en ti, que me ves escribir durante el viaje,

conocido o desconocido,

que me ves inclinado, rezando, inmerso,

y pienso en todos aquellos a los que di un momento de paz

que no se merecían.

 

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