Reseña de Autobiografía de mi generación. Álvaro Valverde.

Publicado el 22/01/15

Por Álvaro Valverde en su blog:

Autobiografía de mi generaciónSe trata de un libro, sí, de Pablo Fidalgo Lareo (Vigo, 1984), que es más que eso y donde no sólo escribe el poeta gallego; además, y esto es acaso, para él, lo fundamental, aparecen los testimonios de sus abuelos: Manuel Lareo Costas y María Mercedes Fernández Vázquez, auténticos protagonistas de la obra junto al autor del impresionante Mis padres: Romeo y Julieta, libro con el que tanto tiene que ver este, digamos, experimento artístico y literario, entre poético y teatral. Porque hablamos de un libro unido a un proyecto del ciclo Material Memoria perteneciente a la exposición Veraneantes que tuvo lugar en el Museo de Arte Contemporánea de Vigo (MARCO), entidad que lo edita; situado, téngase en cuenta, en una antigua cárcel, como el MEIAC extremeño.
Fidalgo explica muy bien sus intenciones: «O estado salvaxe. Espanha 1939 es una performance creada después de muchas conversaciones con mi abuela. Ella es, además, la única actriz de la pieza. A través de imágenes en súper 8 grabadas por mi abuelo desde los años 50 hasta los 80, reescribiremos la historia da mi familia, y al mismo tiempo, la historia de España desde la guerra civil hasta nuestros días».
Tras un prólogo que no deja de ser una poética, acerca del teatro autobiográfico (todo aquí lo es), “un arte de vivir entre las ruinas”, de “la palabra hecha cuerpo”, toman la palabra, ya decía, sus abuelos. “Somos una generación que tiene en sus abuelos a sus referentes vitales”, escribe Fidalgo. Primero su abuelo Manuel (1921), el autor de las películas (donde, según su nieto, grabó el silencio durante cuarenta años), un hombre íntegro que reflexiona con una lucidez envidiable sobre su vida, la de alguien que, del todo condicionado por las circunstancias, sufrió la guerra (que, insiste Fidalgo, no está resuelta) y la Dictadura. Después, le toca el turno a la abuela, Mercedes (convertida en actriz), del 28, que escribe una larga e intensa carta para sus nietas: “Rahel María Ana y Clara”. “Para que sepan que la libertad de las mujeres se consiguió con dolor”. “Soy una superviviente”, dice. Y ahí, el hambre, la enfermedad, la emigración… “Esto es un acto contra la muerte”, añade. Emoción, conmoción. Por fin, Fidalgo nos deja dos extensos poemas, “¿Qué hacen a estas horas los coroneles?” y “Persona non grata”. Leemos en el primero: “Un poema con nombres propios es lo que cambia la historia”. O: “Estamos solos con el lenguaje”. Todo envuelto en un tono moral. De preocupación por el otro: “Conocer a alguien es siempre un viaje al fin / del mundo”. Es necesario saber de qué clase social se es. O sentirse extranjero. Por ejemplo en Lisboa.
El segundo se abre con este verso: “Soy un fin de raza”. Y precisa: “Yo nací en la época de las personas non gratas”. También: “Soy un hombre que escribe”.
Estamos, como dice su abuela, ante “un acto de vida, un acto de amor”, no ante un hecho meramente teatral. Su testimonio, al que se une el de su marido, autor de esas imágenes que le sirven de referencia, es implacable.
Más allá, lo que este lector puede decir de este libro, no de la performance, que no he tenido ocasión de ver, es que se trata de pura poesía. O de literatura, si se prefiere. Digo poesía porque, para empezar, los monólogos de los abuelos y de Fidalgo están dispuestos, ya se dijo, en verso. Para seguir, porque no otra cosa me parecen cuando los leo. Y si eso, insisto, sirve también para las intervenciones de los abuelos, no digamos para las del poeta gallego, que levanta, desde la memoria y contra el olvido, un auténtico monumento de sonido y sentido, con una insoslayable carga política, que uno creía ilusoria en esta época débil y frágil que nos ha tocado vivir, tan poco épica. De eso se trata: de construir una nueva épica para una nueva ética, como leemos allí.
La fuerza del experimento literario y teatral -un acto de resistencia, de regreso a la “vida salvaje”- está a la altura del reto. Por entre líneas se van colando versos de calado, reflexiones del todo pertinentes, verdades brutales que, sin embargo, vienen cargadas de delicadeza.
A todo esto hay que añadir las consideraciones del crítico teatral y profesor Eduardo Pérez-Rasilla, del comisario, docente y ensayista Alberto Ruiz de Samaniego, de los performer portugueses Cláudia Dias, Rui Catalão y Miguel Bonneville (empeñados, como Fidalgo, en lo autobiográfico), así como del actor mexicano Gabino Rodríguez y de la poeta gallega Olga Novo, autora de otro texto memorable. Allí leemos: “El oficio del poeta es decir la claridad”. Cita al director de cine Nani Moretti: “cuando ya fueron destruidas todas las certezas, el único recurso que nos queda es el relato de la vida íntima”. No veo mejor manera de cerrar esta reseña de un libro, a todas luces, intenso, conmovedor y sorprendente.

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Material Memoria. Reseña de Carlos L. Bernárdez en Faro de Vigo.

MATERIAL MEMORIA: LA INTRAHISTORIA COMO TESTIMONIO POLÍTICO

Por Carlos L. Bernárdez, publicado en Faro de Vigo

20 de marzo 2014

Durante los últimos meses y coordinado por el poeta Pablo Fidalgo se ha desarrollado en el MARCO, Museo de Arte Contemporánea de Vigo, el ciclo “Material memoria”. Se trata de un proyecto sobre artes escénicas y cine insertado dentro de la exposición Veraneantes, muestra que sigue programada en el museo vigués.
La propuesta transformó una de las salas del museo en escenario, en un espacio dinámico y de intervención, propiciando que a lo largo del ciclo se pudiese observar cómo todos los creadores invitados trabajaban con la palabra y con la memoria familiar, generacional y/o política como eje de su obra. Todos ellos tenían en común el actuar con la convicción de que solamente rehaciendo nuestra historia podemos salir del caos actual y con la voluntad de apropiarse del lenguaje y desvelar la intrahistoria de los países del sur de Europa.
Los trabajos presentados ofrecieron una visión distinta de la realidad social, situando la familia (real o ficticia) como epicentro de los problemas, y proponiendo la transmisión entre generaciones como única esperanza para una auténtica transformación social.
En todo el ciclo pudimos observar cómo estaba presente una clara conciencia sobre el lugar histórico y físico desde el que se hablaba, con una voluntad cuestionadora de los valores más convencionales de nuestro presente. Todas las piezas mezclaban danza, teatro, literatura y cine de una forma natural. Simpleza en las acciones, poca escenografía, utilización de la experiencia vital, en las que los creadores trabajaban desde su propia verdad vital, sin personajes. El resultado: piezas que dialogaban con la tradición, con los orígenes y con el arte contemporáneo, obras todas ellas que partían de la convicción de que el teatro debe conmocionar, debe dirigirse al sentimiento para provocar pensamiento. Toda la gente que estuvo en el ciclo hablaba muy claro, sin perderse en discursos postmodernos, desarrollando un trabajo político muy fuerte en cada uno de los artistas, con certeza, convencidos de que hoy una de las mejores formas de hacer política es investigar y reescribir la historia.
Al mismo tiempo, entre todos los invitados encontrábamos muchos nexos en común. El primero de ellos fue el interés por la escena portuguesa: Patricia Caballero, Rui Catalão y Claudia Dias -todos participantes en “Material Memoria”- fueron alumnos de la REAL, una importante escuela de composición coreográfica en Lisboa.
Pablo Fidalgo partió en el proyecto de una referencia de José Ángel Valente que explicaba el descenso a la memoria en tres fases: la memoria personal, la memoria colectiva y la memoria de la materia. Memoria material es la memoria del lenguaje, memoria de una lengua materna que está en nosotros aunque nos alejemos de ella. A esa memoria remiten todas las piezas del ciclo, a una palabra física, inevitable, transformadora, performativa.
Además de eso, el espacio en el que se desarrolló el proyecto tuvo un papel sobresaliente. El MARCO, como bien es sabido, ocupa el local de la antigua cárcel de Vigo, siendo un espacio lleno de significado y bien presente en la memoria de la ciudad, presentándose, entonces, como lugar idóneo para la reescritura y la actualización de la memoria.
El propio Pablo Fidalgo es autor de una de las obras más notables, el proyecto O estado salvaxe. Espanha 1939, una vigorosa pieza escénica con la abuela del poeta como protagonista, que imparte una palestra confesional con la memoria familiar como memoria política, conformando una obra de emotiva intensidad, en la que lo íntimo se convierte en político de manera extremadamente coherente. En la obra, que tiene como telón de fondo el franquismo, se reelabora la intrahisoria, la historia de la gente común, que no estaba demasiado posicionada durante la dictadura pero que sufrió mucho la historia, el silencio y el miedo. Se evidencia la voluntad de explicar cómo el miedo a hablar de política llega hasta hoy en día y cómo el vocabulario inofensivo y postmoderno está venciendo. La propuesta fílmica de Pablo Fidalgo combina esta memoria testimonial con imágenes de películas caseras de la propia familia. Hay en toda la obra algo de álbum errático, que suma la memoria de lo vivido y lo que uno puede imaginar, pudiendo el espectador completar la información con su su propia experiencia familiar y política.
Pablo Fidalgo coge un material, lo reconstruye, lo reinventa, en diálogo con el texto que lo acompaña, dando una sensación de que estamos ante ruínas de la memoria que los espectadores podemos completar, dominando en toda la obra un cierto tono de vanitas, con la presencia de la muerte rodando.

INTRAHISTORIA DOS MEUS

Dentro de este ciclo destacó el recital del 1 de marzo. En él la poeta Olga Novo ofreció una intensa lectura comentada de su obra bajo el título de “Intrahistoria dos meus”.
El recital y la poesía de la autora luguesa funcionan como auténticos aparatos de memoria, como si nos ofreciese un cuaderno abierto de la experiencia emotiva y vital. Los poemas son fragmentos de un tiempo, retratos del pasado, brotando como un memorial a un modelo de sociedad.
Los poemas son archivos que hablan y propician en nosotros encuentros particulares con las palabras y las imágenes, que son sometidas a los procesos de nuestra imaginación y que permiten que los lectores/espectadores podamos dotarlas de sentimientos individuales, que elaboremos un contexto alrededor de ellas. Así consigue la poeta que la intrahistoria no pueda ser víctima del olvido y que se nos ofrezca como memoria vida y como matriz de futuro.

(Traducción del gallego. Artículo original  aquí.)

Persona non grata. Fon Román y Pablo Fidalgo. Improvisación sonora. MARCO.

Persona non grata, improvisación sonora con texto de Pablo Fidalgo y música de Fon Román, cierra una fase del ciclo ‘Material Memoria’, el programa de artes escénicas y cine que se ha estado desarrollando desde octubre del pasado año en el MARCO.

Fecha: 7 de marzo de 2014
Horario: 19.30 h
Lugar: MARCO. Vigo. Salón de actos.

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Persona non grata. Improvisación sonora. Pablo Fidalgo y Fon Román.

 y no soportan que aquel al que creían prisionero
fuese en realidad el hombre más libre

             

¿Qué hacen a estas horas los coroneles? Conferencia escénica de Miguel Bonneville y Pablo Fidalgo en el MARCO

Fechas:  24 enero 2014 – 25 enero 2014
Horario:  19.30
Lugar:  Patio 1 (planta baja)
Precio: ENTRADA GRATUITA. Plazas limitadas hasta completar aforo

Este fin de semana Miguel Bonneville vuelve al MARCO con el estreno de una nueva propuesta realizada en colaboración con Pablo Fidalgo.

Concebida como conferencia escénica, esta obra se enmarca en el ciclo ‘Material Memoria’ comisariado por el propio Fidalgo dentro de la exposición ‘Veraneantes’.

 
Creación e Interpretación: Pablo Fidalgo y Miguel Bonneville
Con el apoyo de: Azala, Euskadi; MARCO, Vigo
Duración: 60 minutos

“¿Por dónde empezar la lucha real? ¿Qué hacer cuando ya no tiene sentido ir a manifestarse? ¿Contra quién apuntar? Esa violencia ejercida sobre el mundo solo es creíble cuando uno cuenta su relato íntimo y personal. Para ello, Bonneville y Fidalgo hablan con políticos, líderes de sus respectivos países, economistas, y sobre todo, militares. Si bien ambos se declaran abiertamente opuestos al ejército, no pueden dejar de preguntarse qué piensa el ejército en una situación límite como la actual.”

Ejército

“¿Puedo hablar con el presidente esta noche? ¿Puedo hablar con el rey? ¿Puedo decirle lo que pienso de este país? ¿Puedo levantar al ejército igual que Mishima?”

“¿Qué hacen a estas horas los coroneles?”